domingo, 17 de junio de 2012

5.-Climas


Se denomina clima al conjunto de situaciones que determinan el estado medio atmosférico en una determinada zona, y durante un período de tiempo preestablecido. La altura sobre el nivel del mar, la latitud, las lluvias y corrientes marinas son algunos de los factores que inciden en el clima de una región durante un lapso aproximado de 30 años.
Por otra parte, es necesario diferenciar clima de tiempo atmosférico. El primero se deduce luego de largos períodos de observación, el segundo es pasajero y está determinado por la conjunción temporal de algunos factores que posee el clima. Por ejemplo, en las Sierras Pampeanas de la República Argentina, el clima es árido con lluvias insuficientes, pero, ocasionalmente, y por la combinación ocasional de ciertos factores climáticos, se pueden registrar intensas precipitaciones que no son usuales en esa región.
Muchas veces, debido a la estabilidad, el clima de una región puede estudiarse a través de sus características permanentes, por lo que el pronóstico del tiempo puede darse a conocer con una antelación de dos o tres días. De este estudio se encarga la meteorología, ciencia que se ocupa de conocer los fenómenos climáticos.
Para definir las características del clima se deben tener en cuenta elementos tales como: la temperatura, la presión atmosférica, los vientos y las precipitaciones.
La temperatura
Entre los elementos que caracterizan a un determinado clima se encuentra la temperatura, que está dada por el grado de frío o de calor que tiene una región determinada, y se encuentra relacionada con la zona desde donde proviene el aire, y la aparición o el ocultamiento del sol determinado por la nubosidad. Si el aire proviene del trópico es caliente y las temperaturas se elevan. En cambio, si procede del polo, el aire es frío y la temperatura baja.


Las temperaturas medias son la resultante de la suma de las diarias dividido por la cantidad de días considerados. Para conocer, por ejemplo, la media de un mes, se suman las de todos los días y se las divide por 30.
Se puede mostrar, gráficamente, las zonas térmicas de todo el planeta. Para esto se utilizan las isotermas, líneas mediante las cuales se unen los puntos de la Tierra que tienen la misma temperatura.



Isotermas de enero: Las isotermas nos permiten visualizar las zonas del mundo que poseen una similar temperatura anual.

Presión atmosférica
La presión atmosférica se puede medir con un barómetro y está dada por la presión que la atmósfera ejerce sobre la superficie terrestre. Si se unen las líneas de las regiones de la Tierra que tienen la misma presión, se forma un mapa isobárico con zonas de presión más bajas y más altas. Tomándolo como referencia es posible establecer la dirección del viento, debido a que éste sopla paralelo a las isobaras (curvas que unen dos o más lugares de igual presión atmosférica media).



Los vientos

El viento es una masa de aire en movimiento, originado por la diferencia de presión entre una zona y otra. La masa de aire se dirige de los lugares de mayor presión hacia los de más baja presión.
Existen los llamados vientos locales, por un lado, y los vientos constantes, por el otro.
Los primeros se nombran de acuerdo al lugar donde soplan, como el zonda, que es un viento característico de esa región cuyana de la Argentina, cálida y muy seca. Los segundos soplan en la misma dirección y en forma continua, como los alisios, que se encuentran en las regiones ecuatoriales y tienen dirección noreste-sudoeste en el hemisferio norte y sudeste-noroeste en el sur.
Para estudiarlos se toma la dirección y la velocidad de los mismos. Estos dos factores definen el tipo de viento. Para establecer la dirección, procedencia o rumbo, se toman como referencia los puntos cardinales.
La velocidad, que es la ligereza en el movimiento de la masa de aire, se mide con el anemómetro y se expresa en Km./h. De esta manera se llega a establecer que el huracán es un viento fuerte con velocidad mínima media de 118 Km./h.
Las precipitaciones
El agua que se deposita sobre la tierra, ya sea en forma líquida (lluvia) o sólida (granizo, nieve), se denomina precipitación. Esta se origina en las nubes: las gotitas de agua que las forman tienen un diámetro entre 0,5 y 1 mm. De acuerdo con las precipitaciones de una zona, ésta se puede clasificar como seca, húmeda y árida.
Según su origen las precipitaciones se agrupan en lluvias de frente o ciclonales, orográficas o de relieve y de convección. Las primeras se producen al chocar dos masas de aire, una fría, que se coloca por debajo de la cálida y ésta asciende. Por su parte, las lluvias de relieve aparecen cuando el aire asciende ante la presencia de una montaña. Cuando la zona de la tierra está caliente y obliga a la masa de aire a elevarse, se producen lluvias de convección, típicas de las regiones ecuatoriales. Si se unen dos o más puntos de la tierra que reciben la misma cantidad de precipitaciones se confecciónalos mapas pluviométricos, cuyas líneas se denominan isoyetas.

Tipos de clima
De acuerdo con los diferentes elementos climáticos se puede dividir a la tierra en cinco grandes zonas con climas bien diferenciados: polar, desértico, templado, tropical y ecuatorial. El primero se caracteriza por tener inviernos largos y veranos cortos, ambas estaciones con temperaturas bajas cuya media no sobrepasa los 10º C. Se observan escasas precipitaciones en forma de nieve, y se encuentra en las zonas polares como Groenlandia y la Antártida. El clima desértico se define por la ausencia de lluvias, con altas temperaturas(más de 50º C) de día, que bajan
bruscamente durante la noche (menos de 0º C). Este clima se da al norte del trópico de Cáncer y al sur del de Capricornio. Predomina en las costas de Chile y Perú y en el interior de Asia.
La presencia de cuatro estaciones: invierno, otoño, primavera y verano, es el rasgo distintivo del clima templado. Se encuentra en las regiones situadas entre 35º y 66º de latitud N y S. Las temperaturas elevadas durante todo el año conforman el clima tropical, con una marca media anual de 26º C; posee dos estaciones: una seca y otra húmeda, que se alternan. El balance medio de las precipitaciones va desde los 600 a los 1.000 Mm. anuales y está ubicado entre 5º y 23º de latitud N y S.
El clima ecuatorial está determinado por la zona comprendida entre los 5º de latitud N y S, con temperaturas elevadas durante todo el año y lluvias abundantes cuyas marcas oscilan entre 2.000 y 4.000 Mm. anuales.

Corrientes marinas:
Las corrientes marinas se generan por los vientos que soplan sobre la superficie del mar; pueden ser frías o calientes







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6.-Elementos y factores del clima




Elementos del clima
El clima es el resultado de numerosos factores que actúan conjuntamente. Los accidentes geográficos, como montañas y mares, influyen decisivamente en sus características.
Temperatura, humedad, presión
Para determinar estas características podemos considerar como esenciales un reducido grupo de elementos: la temperatura, la humedad y la presión del aire. Sus combinaciones definen tanto el tiempo meteorológico de un momento concreto como el clima de una zona de la Tierra.
La temperatura y la sensación térmica
La temperatura atmosférica es el indicador de la cantidad de energía calorífica acumulada en el aire. Aunque existen otras escalas para otros usos, la temperatura del aire se suele medir en grados centígrados (ºC) y, para ello, se usa un instrumento llamado "termómetro".




La temperatura depende de diversos factores, por ejemplo, la inclinación de los rayos solares. También depende del tipo de sustratos (la roca absorbe energía, el hielo la refleja), la dirección y fuerza del viento, la latitud, la altura sobre el nivel del mar, la proximidad de masas de agua.
Sin embargo, hay que distinguir entre temperatura y sensación térmica.
Aunque el termómetro marque la misma temperatura, la sensación que percibimos depende de factores como la humedad del aire y la fuerza del viento.
Por ejemplo, se puede estar a 15º en manga corta en un lugar soleado y sin viento. Sin embargo, a esta misma temperatura a la sombra o con un viento de 80 km/h, sentimos una sensación de frío intenso.
La humedad del aire
La humedad indica la cantidad de vapor de agua presente en el aire. Depende, en parte, de la temperatura, ya que el aire caliente contiene más humedad que el frío.
La humedad relativa se expresa en forma de tanto por ciento (%) de agua en el aire. La humedad absoluta se refiere a la cantidad de vapor de agua presente en una unidad de volumen de aire y se expresa en gramos por centímetro cúbico (gr/cm3).
La saturación es el punto a partir del cual una cantidad de vapor de agua no puede seguir creciendo y mantenerse en estado gaseoso, sino que se convierte en líquido y se precipita.
Para medir la humedad se utiliza un instrumento llamado "higrómetro".
Presión atmosférica
La presión atmosférica es el peso de la masa de aire por cada unidad de superficie. Por este motivo, la presión suele ser mayor a nivel del mar que en las cumbres de las montañas, aunque no depende únicamente de la altitud.
Las grandes diferencias de presión se pueden percibir con cierta facilidad. Con una presión alta nos sentimos más cansados, por ejemplo, en un bochornoso día de verano.
Con una presión demasiado baja (por ejemplo, por encima de los 3.000 metros) nos sentimos más ligeros, pero también respiramos con mayor dificultad.
La presión "normal" a nivel del mar es de unos 1.013 milibares, pero disminuye progresivamente a medida que se asciende. Para medir la presión utilizamos el "barómetro".
Las diferencias de presión atmosférica entre distintos puntos de la corteza terrestre hacen que el aire se desplace de un lugar a otro, originando los vientos.
En los mapas del tiempo, los distintos puntos con presiones similares se unen formando unas líneas que llamamos "isobaras".
Factores del clima
En la distribución de las zonas climáticas de la Tierra intervienen lo que se ha denominado factores climáticos, tales como la latitud, altitud y localización de un lugar y dependiendo de ellos variarán los elementos del clima. También deben considerarse como factores las masas de agua, las corrientes marinas y los grandes bosques.

Latitud
La latitud de un lugar determinado corresponde a la distancia —expresada en grados, minutos o segundos— entre cualquier punto de la tierra y el ecuador. Ella puede ser norte o sur, dependiendo si el lugar se encuentra situado al norte o al sur, respectivamente, del ecuador.
Según la latitud se determinan las grandes franjas climáticas, en ello interviene la forma de la Tierra, ya que su mayor extensión en el ecuador permite un mayor calentamiento de las masas de aire en estas zonas permanentemente; disminuyendo progresivamente desde los Trópicos hacia los Polos, que quedan sometidos a las variaciones estacionales según la posición de la Tierra en su movimiento de traslación alrededor del Sol.
En otras palabras, a menor latitud, más cercano se encuentra el lugar del ecuador; por lo tanto, más altas temperaturas promedios se tienen. Es decir, a medida que nos alejamos del ecuador existen menores temperaturas promedio y disminuyen las precipitaciones promedio en forma de chubasco.






Altitud
La altitud respecto al nivel del mar influye en el mayor o menor calentamiento de las masas de aire. Es más cálido el que está más próximo a la superficie terrestre, disminuyendo su temperatura progresivamente a medida que nos elevamos, unos 6,4º C. cada 1.000 metros de altitud.


La localización
La situación de un lugar, en las costas o en el interior de los continentes, será un factor a tener en cuenta a la hora de establecer el clima de esa zona, sabiendo que las aguas se calientan y  enfrían más lentamente que la tierra, los mares y océanos suavizan las temperaturas extremas tanto en invierno como en verano, el mar es un regulador térmico.
El relieve son las formas distintas que presenta la corteza terrestre. El macro relieve de la tierra se ha formado principalmente por el desplazamiento de las placas de la tierra que hacen que se formen alteraciones de la superficie terrestre.
Otro factor que ayuda a la formación de distintos relieves son los vientos que al producir la erosión se tiende a nivelar el relieve, pues desgasta las partes más altas de las cordilleras y tiende a rellenar con los aluviones. El relieve afecta el clima ya que en los sectores más altos hay mayores diferencias de temperaturas que en los sectores más bajos. Por otro lado los sectores más bajos en general presentan mayores humedades relativas promedio.
La distancia con respecto al mar determina a nivel climático la influencia marítima que lleva a decir que en los lugares más cercanos al mar existe menor oscilación térmica y mayor humedad relativa comparada con los lugares más hacia el interior del continente.


Las corrientes marinas se forman por el empuje del viento sobre el mar. Al girar la tierra, las corrientes se retuercen y fluyen alrededor de los océanos en enormes círculos llamados giros. Las corrientes cálidas se alejan del ecuador, y las frías fluyen de regreso hacia él. Los vientos que soplan sobre estas corrientes aportan temperaturas cálidas o frías a las costas cercanas, por lo que afectan el clima. La corriente del golfo, en el Atlántico, mantiene cálida la parte noroccidental de Europa en invierno.
Esos elementos y factores habrá que combinarlos adecuadamente en el establecimiento de los climas de los distintos lugares de la Tierra, e incluso habrá que matizarlos con factores particulares si hablamos de microclimas. Los climas de la Tierra se reflejan en la distinta vegetación, fauna, asentamientos humanos y actividades económicas de estos según las zonas y la tipología.

Zonas Climáticas
Teniendo en cuenta la circulación atmosférica y otros factores, en el mundo se diferencian cuatro grandes zonas climáticas:


Zona de convergencia intertropical
La podemos llamar también zona ecuatorial porque se sitúa en las cercanías del ecuador. En esta zona el aire cálido y húmedo tiende a ascender, especialmente con la insolación del día. Al ir subiendo se enfría por lo que se forman grandes nubes que, prácticamente todos los días al atardecer, descargan lluvia.
La abundancia de lluvias y las elevadas temperaturas favorecen el desarrollo de la vegetación y es en esta zona en la que se desarrollan los grandes bosques selváticos. Esta zona climática no se sitúa a lo largo de todo el año en el mismo sitio, sino que sufre desplazamientos hacia el norte o hacia el sur, dependiendo de las estaciones o empujada por los vientos monzones, que son especialmente fuertes en el sur de Asia.

Zonas tropicales
Son las situadas al norte y al sur de la zona anterior. En ellas predominan los llamados vientos alisios que se forman cuando las masas de aire del norte o del sur se mueven para ocupar el espacio que deja libre el aire ascendente de la zona ecuatorial. Por el efecto Colicolis, en el hemisferio norte los alisios soplan predominantemente de noreste a suroeste, mientras que en el hemisferio sur lo hacen de sudeste a noroeste.
En altura la circulación del viento se hace en sentido contrario, hasta los 30º de latitud, aproximadamente, lugar en donde el aire, ya enfriado, se desploma hacia la superficie cerrándose así las corrientes conectivas próximas al ecuador. Las zonas tropicales situadas entre los 20º y los 40º de latitud, en las que el aire desciende desde la altura, se caracterizan por el predominio de las altas presiones (aire frío y denso que se acumula contra la superficie).

Zonas templadas
Son las situadas al norte (hemisferio norte) o al sur (hemisferio sur) de las zonas tropicales. Justo al norte (o al sur en el hemisferio sur) de donde surgen los alisios, la misma masa de aire que al desplomarse desde la altura ha originado esos vientos, provoca también que parte de ese aire viaje hacia el noreste (o hacia el sureste en el hemisferio sur). Se forman así los vientos occidentales (de oeste a este) típicos de las latitudes templadas.


Zonas polares
En ellas la situación es casi siempre anticiclónica porque las masas de aire frío descienden desde las alturas y se desplazan lateralmente hacia el sur (hacia el norte en el hemisferio sur). En estas zonas llueve muy poco, menos de 250 mm anuales (situación anticiclónica), por lo que se suele hablar de desiertos fríos, a pesar de que se mantengan cubiertos por hielos y nieve.

Zonas climáticas de Kopek
En la década de 1910, El austriaco Kopek trazó una clasificación de los climas del mundo basada en dos variables: la temperatura y el régimen de precipitaciones. Este sistema se sigue usando en líneas generales y es la base de la tabla de climas.
La temperatura depende de la fuerza de los rayos solares, y consecuentemente de la latitud, aunque la modifica la circulación general del aire. Ésta distribuye la humedad sobre la superficie de la Tierra.
Las zonas climáticas están ligadas a la latitud, aunque, debido a los vientos y a la altura, los límites de las zonas no siguen exactamente los paralelos de la latitud.
Los climas según Kopek:
— Climas tropicales
— Climas secos
— Climas templados
— Climas fríos
— Climas polares
— Climas de montaña.
7.-Ciencias geoambiéntales

ciencias geoambientales


Las ciencias ambientales son una disciplina científica cuyo principal objetivo es buscar y conocer las relaciones que mantiene el ser humano consigo mismo y con la naturaleza. Implica un área de estudio multidisciplinar que abarca distintos elementos. Incluye el estudio de problemas ambientales y la propuesta de modelos para el desarrollo sostenible.
La Educación Ambiental (EA) de momento sólo se aprende en las facultades de ciencias ambientales como asignatura optativa, en cursos especializados y en algún máster. Pero la EA es algo más que un curso o una asignatura de una licenciatura. Es conocer bien lo que te rodea, la naturaleza, los ciclos de materia y energía, los procesos químicos y físicos que implica. Es decir, es ciencia en su estado más amplio, y mucho más. Por eso el educador ambiental no es solo un científico, es algo más. Es una persona multidisciplinar, que saber anexionar todo un mundo científico, con el social, con el cultural y económico. Es decir, es un puente perfecto para unir esos dos mundos que tanto se repelen, la ciencia y las letras.


Para Determinar el impacto geoambiental provocado por la ejecución de la obra se caracterizó el medio físico de la zona, se identificaron los impactos negativos y positivos y se determinaron medidas correctoras para mitigar los efectos negativos al medio. Partiendo del anteproyecto de la camaronera se desarrollaron las consultas pertinentes con los inversionistas. Para la valoración de los impactos se utilizó el método matricial. Se confeccionó un plan de medidas para evitar o disminuir al mínimo los efectos negativos o realzar los positivos y se incluye una información sobre el sistema de monitoreo. L a ejecución de la obra beneficiará aspectos sociales y económicos.
No habrá fuerte afectación a la biota, los factores más influidos sobre ellos, en orden de importancia serán; la población, el empleo y la economía.
Las ciencias ambientales han tenido un lento proceso de construcción en las que se han abierto el paso superando los obstáculos epistemológicos y las barreras institucionales que erige la institucionalización de la ciencia normal, reclamando su derecho de ciudadanía en el concierto del conocimiento.


Se inscribe en el campo de esta lucha teórica en la emergencia del paradigma de la complejidad; en la legitimidad que van ganando las ciencias ambientales dentro de los sistemas nacionales de educación, de ciencia y tecnología.


El reto de la crisis ambiental para el conocimiento fue planteado desde los inicios del movimiento ambientalista en los años 70. Estos coincidieron con aquellos que surgieron de los enfoques emergentes del pensamiento de la complejidad y los métodos de la interdisciplinariedad.

La complejidad ambiental irrumpe en el mundo como un efecto de las formas de
Conocimiento, pero no es solamente relación de conocimiento. No es una biología del conocimiento ni una relación entre el organismo y su medio ambiente.


La complejidad ambiental no emerge de las relaciones ecológicas, sino del mundo tocado y trastocado por la ciencia, por un conocimiento objetivo, fragmentado, especializado.


No es casual que el pensamiento complejo, las teorías de sistemas y las ciencias de la complejidad surjan al mismo tiempo que se hace manifiesta la crisis ambiental.

Sobre las formas de apropiación del mundo y de la naturaleza a través de las relaciones de poder que se han inscrito en las formas dominantes de conocimiento.


La cuestión ambiental, más que una problemática ecológica, es una crisis del
Pensamiento y del entendimiento, de la ontología y de la epistemología con las que la civilización occidental ha comprendido el ser, a los entes y a las cosas; de la racionalidad científica y tecnológica con la que ha sido dominada la naturaleza y economizado ; existen asociaciones como:


La complejidad ambiental emerge de la hibridación de diversos órdenes materiales y simbólicos que, determinada por la racionalidad científica y económica, ha generado este mundo objetivado y cosificado que se va haciendo resistente a todo conocimiento.

Por ultimo las ciencias geoambientales atienen la función de lograr que el medio ambiente se regenere y sea de suma importancia para todos. ¡Mejorar es posible si todos cooperamos!


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8.-Ecosistemas
          8.1 Tórrida

ECOSISTEMAS TÓRRIDOS

·       Desierto
·       Selva
·       Sabana.
<<Desierto>>


Desde épocas ancestrales el desierto ha sido un ecosistema cautivador; los millones de personas que lo visitan regresan con otra visión de la vida en la tierra. Y es que el desierto es fascinante, con un espíritu propio que no puede explicarse con palabras simples.
El desierto ha permanecido intacto a lo largo del tiempo, como un último bastión de la naturaleza que insiste en maravillarnos con sus exóticas formas e intrincadas ecologías, compuesta por formas de vida inimaginables que a la menor provocación nos ofrecen todo su colorido y magnificencia.

¿Qué es desierto?

La palabra nos remite a un lugar carente de vida, estéril, donde las condiciones ambientales son tan adversas que no puede sobrevivir nada; pero un lugar así no existe en nuestro país, ya que nuestro territorio es un lugar lleno de vía (México es considerado el cuarto lugar mundial en biodiversidad); por ello, el término desierto aplicado a los ecosistemas áridos es muy impreciso, y aun incorrecto, ya que habitualmente lo usamos para referirnos a zonas con escasa precipitación pluvial, pero no por ello carente de vida, por lo que sería mejor llamarlos matorrales, chaparrales, matorral xerófilo o matorral desértico.
Más del 14% de la superficie del planeta está ocupada por desiertos, situados principalmente en áreas vecinas a los trópicos. En este bioma el factor limitante es el agua: las precipitaciones no llegan a los 250 mm por año, mientras que la temperatura media anual es de 30'C. Los desiertos no son regiones muertas. Después de una lluvia repentina, una superficie arenosa se puede poblar de plantas, flores y pequeños animales
También aportan sequedad las corrientes marinas frías que pasan por las costas de algunos continentes formando desiertos de franja, como el de Atacama, en Chile. En los desiertos tropicales cálidos, cuyo ejemplo típico es el Sahara, la escasez de vapor de agua en la atmósfera hace que un 90% del calor del sol llegue hasta el suelo.
De noche, la temperatura baja con rapidez porque ese calor se disipa en la atmósfera.
Para la mayoría de las personas el desierto es un lugar extenso, árido, estéril, deshabitado y cubierto de arena. Sin embargo, las zonas áridas son hogar de una gran diversidad de plantas y animales y del 13% de la población humana mundial. Una gama impresionante de colores que van desde el blanco más brillante, hasta el rojo y negro más profundos, pasando por algunas tonalidades de verde y azul. Plantas, reptiles y aves conforman un interesante calidoscopio de formas, patrones y colores. Así es el desierto, uno de los ecosistemas más emocionantes, variados y útiles para los humanos.
El desierto más extenso del mundo es el Sahara. Los suelos de los desiertos son, en general, sumamente áridos y están compuestos de arena. A pesar de la dureza de las condiciones, donde surge el agua de las napas profundas aparecen los oasis
 muy ricos en vegetación.
En América del Norte hay cuatro desiertos, El Great Basin, el Mojave, el Sonorense y el Chihuahuense. Además de ser el más grande, el desierto Chihuahuense es también una de las tres zonas áridas y semi áridas con mayor diversidad biológica en el mundo. Pasear por sus valles es descubrir un mundo casi inimaginable de pequeñas y grandes maravillas: multitudes de insectos de mil colores, tamaños y formas, reptiles fascinantes, cactáceas únicas. Vastos pastizales, montañas cubiertas de bosque, pozas de agua cristalina, dunas de arena blanquecina, vestigios petrificados de un lejano pasado bajo el mar.
Más de la mitad del territorio nacional está ocupado por desiertos
Nuestro país es especialmente rico en ecosistemas áridos, y no sólo porque éstos ocupan cerca del 40% del territorio nacional, sino porque existe una gran cantidad de variantes según la región y los microclimas particulares; tales ecosistemas abarcan la mayor parte de la península de Baja California, las planicies costeras y las montañas bajas de Sonora; son característicos del altiplano mexicano, partiendo desde Chihuahua y Coahuila hasta Jalisco, Guanajuato, Hidalgo, Querétaro y el Estado de México, prolongándose en forma de una faja estrecha, a través de Puebla, hasta Oaxaca; además forman parte de la llanura que va desde el este de Coahuila hasta el centro de Tamaulipas, penetrando en algunos parajes de la Sierra Madre Oriental.

Fauna



Los animales también tienen diversas estrategias para sobrevivir a las duras condiciones del desierto.
Algunos ponen huevos muy resistentes a las condiciones de sequedad, los que suelen sobrevivir durante años hasta que se den nuevamente las condiciones de humedad que permitan su desarrollo.
Los pocos anfibios que existen en los desiertos son animales capaces de permanecer largo tiempo en letargo (somnolencia) durante los períodos secos; así, al igual que las plantas e insectos, esperan que llegue alguna lluvia para aparearse y poner huevos. Tal es el caso de la ciclorama, de Australia, que puede permanecer en letargo, enterrada en el suelo, por varios años.
Muchos animales del desierto, como aves y roedores, mantienen reducidas poblaciones y solo se reproducen después de las precipitaciones de invierno, cuando el crecimiento de la vegetación asegura el sustento.

Flora:




Los Desiertos en México
Qué te viene a la mente cuando piensas en un desierto? ¿Calor, arena, piedras, cactus? Es cierto, todo eso existe, pero
es MUCHO más que eso. De hecho, caminar por un desierto al amanecer o atardecer y ver las formas de cada planta,
los nidos de pájaros en medio de un espinoso cactus, el sol reflejando luces amarillas y naranjas es una de las
experiencias más misteriosas y bellas. Ahora imagina que estás en un lugar así y te llevaremos por diferentes aspectos
desde su formación hace millones de años hasta aprender acerca de cuales son los tipos de desiertos que existen en
México, su flora y fauna, usos, amenazas y estrategias de conservación. 
La formación de los desiertos responde a cambios en clima, ciclos de humedad y sequía combinados con distintas
fenómenos geológicos como choques de continentes, surgimiento de montañas o explosión de volcanes a lo largo de miles
y hasta millones de años. La combinación de estos elementos produce el ecosistema llamado desierto que a nivel
mundial ha sido clasificado según la cantidad de lluvia que cae en promedio en un año. Los extremadamente áridos
tienen por lo menos 12 meses consecutivos sin lluvia (Qaidam en China, Sahara en Medio Oriente), los semi-áridos
tienen entre 250 y 500 mililitros (entre 1/4 y ½ de tasa de agua al año) y los áridos menos de 250 mililitros al
año. En México predominan los áridos y semi-áridos y muy distinto a lo que en general se piensa, están llenos de
vida con plantas y animales con interesantes estrategias para nacer, crecer y reproducirse con clima extremo de calor y
frío y con la poca agua que hay disponible. La lluvia cae por diferentes capas del suelo quedándose atrapada en alguna
de ellas para formar pozos de donde la toman los animales y las personas que viven por ahí. En otras ocasiones se
forman ríos que corren con agua por algunos días y después se secan el resto del año.    
En México siempre han existido desiertos, a diferencia de otros ecosistemas (como las selvas húmedas o bosques)
que han surgido más recientemente, lo cual los hace sitios muy antiguos y estables, es decir, que no han tenido
cambios drásticos en los últimos 50 millones de años. Gracias a esta característica plantas y animales han tenido
tiempo y oportunidad para evolucionar y adaptarse a las difíciles condiciones a lo largo de miles y millones de años.
Otro dato interesante en cuanto a desiertos en México es que tienen una topografía muy variada, habiendo sitios muy
planos con pastizales como en grandes regiones de Chihuahua, otras regiones con dunas de arena como el Desierto de
Altar en Sonora o Cuatrociénegas en Coahuila y otros con escarpadas laderas de montañas lo cual resulta en que
puedan existir muchas especies diferentes de plantas y animales. Por ejemplo, en el desierto existen aproximadamente
6,000 especies de plantas, mientras que las selvas húmedas, que dan la impresión de gran variedad y exhuberancia,
solo tienen 5,000 especies. Este dato ayuda a quitarnos la idea de que los desiertos son
desiertos
Dos de las grandes regiones de desiertos en México son el Desierto Chihuahuense y el Sonorense. El primero abarca
desde Hidalgo, Querétaro y Guanajuato hasta Chihuahua, Coahuila y Nuevo León. La zona es desértica porque esta
rodeada por tres cadenas montañosas; al este la Sierra Madre Oriental que detiene la humedad del Golfo de México, al
oeste la Sierra Madre Occidental que detiene humedad del Pacífico y Golfo de California y al norte (aunque más
lejanas) las montañas Rocallosas del lado estadounidense. Estas cadenas de montañas forman una especie de
gigantesco triángulo de tierras con muy pocas lluvias en donde se han desarrollado plantas y animales que han
aprendido a lo largo de milenios a sobrevivir en el desierto. En este desierto se encuentran plantas de poca altura y con
mucho espacio entre una y otra planta. En medio del desierto también hay algunos picos o montañas que tienen
bosques de pino y clima templado (frío), a estas zonas se les llama islas del cielo porque parecen islas en
medio de un mar enorme, solo que en lugar de agua hay arena y cactus. Un sitio así es la región de Maderas del Carmen
(Coahuila), Cañón de Santa Elena (Chihuahua), el Cielo (Tamaulipas) justo en la frontera con Estados Unidos. Resulta
interesante que hasta hace 10,000 años toda esta región tenía grandes y hermosos lagos. Después se transformó en un
bosque de pinos y encinos durante la glaciación y posteriormente (hace 3,000 años) predominó la vegetación tropical seca.
Muchas de las especies que existieron como elefantes, mastodontes, camellos, llamas y tigres diente de sable
desaparecieron debido al cambio en el clima y no lograron adaptarse. Otros como el berrendo se refugiaron en zonas
aisladas y formaron poblaciones existentes a la fecha. Todo lo anterior se conoce al encontrar fósiles y estudiarlos.
Esta combinación de cambios a lo largo de millones de años dan paso a que existan sitios con suelos, plantas y
animales endémicos. Un sitio así es Cuatrociénegas en la parte central de Coahuila en donde un suelo de yeso muy
singular llamado gypsófilo forma dunas de arenas únicas en el mundo que sostienen 6 especies de plantas endémicas.
Al lado de estas dunas se encuentran más de 200 manantiales de agua dulce que al brotar forman pozas, ríos y
lagunas cada una con colores indescriptibles de tonalidades en azules y verdes transparentes. Todo esto en medio del
desierto.
El Desierto Sonorense también es un lugar de enorme belleza e importancia nacional e internacional; se caracteriza por
la presencia de cactus de gran altura como el saguaro o las pitayas. Crecen altos y a veces muy juntos por lo que
forman verdaderos bosques de cactus. Este desierto incluye extensas regiones de los estados de Sonora, Baja
California, Baja California Sur y parte de Sinaloa. Un sitio de gran belleza dentro del desierto Sonorense es la región de El
Pinacate y Gran Desierto de Altar, en donde hay 10 cráteres y más de 400 conos volcánicos que dan un aspecto
lunar al terreno; de estos cráteres fluyó lava y ceniza hace miles de años formando cerros de piedra volcánica
quedando una capa de suelo color negro que contrasta de forma muy hermosa con el tono verde de los cactus y
matorrales. También existe un mar de dunas de arena dorada que se elevan por sobre los 10 metros
adquiriendo distintas formas de acuerdo a los vientos y lluvias que las mueven. Las temperaturas máximas sobrepasan
los 50° C y las mínimas son por debajo de los 0°C. Aún con estas condiciones extremas son capaces de vivir en este
lugar aproximadamente 500 distintas especies de plantas, 41 especies de mamíferos, 237 especies de aves y 40 de
reptiles. Otra zona que no puede dejar de mencionarse es El Vizcaíno en Baja California Sur siendo una zona
extensísima de desierto (2.5 millones de hectáreas) en la península entre dos mares, el Golfo de California y el Océano
Pacífico. Este hecho lo hace único al tener contrastes entre el desierto y el mar; dunas de arena y vegetación halófita
(plantas que existen en zonas de aguas someras o bajas, con altas tasas de evaporación y por lo tanto alta salinidad) con
lagunas costeras y manglares. Ahí están las lagunas, como la de Guerrero Negro a las que llegan cada año las
migraciones de ballena gris. Al centro de este inmenso desierto se encuentran varias cadenas montañosas, como las
Sierras San José y Santa Clara, encerrando miles de años de historia geológica, artística (pinturas rupestres) y cultural
(misiones y fuertes) aún por terminar de descubrir. 
Existen culturas milenarias que lograron vivir y adaptarse al desierto como son los grupos seris, pimas, mayos, o´dham y
yaquis en Sonora y en Baja California los kiliwas, cochimies y guaycuras. Desafortunadamente varios de estos grupos
se han dispersado e inclusive desaparecido llevando con ellos miles de años de conocimientos acerca del desierto y
sus misterios. De los grupos aún existentes hay mucho que aprender.
En promedio 700 mm es lo que llueve en un desierto mexicano al año.
¿De que nos sirven los desiertos? Es decir, ¿de qué servicios ambientales nos provee?
El servicio ambiental más cercano a nosotros es la generación de bienes como maderas, fibras y alimentos provenientes
de distintas especies de plantas y animales del desierto. Los desiertos además amortiguan inundaciones ya que al
mantenerse estable la vegetación, permite que se filtre de manera adecuada el agua de lluvia. La generación y renovación
de suelos también se lleva a cabo en el desierto así como en otros ecosistemas; es decir que el proceso natural de
nacimiento, muerte y descomposición de plantas y animales genera y mantiene los suelos. Solo en estado natural y sin
alteraciones importantes podrá el desierto proveer otros servicios ambientales como la polinización, dispersión de
semillas y el mantenimiento de la información genética de plantas y animales.
Estos son algunos de los animales y plantas que existen en las zonas desérticas de México, sin olvidar que cada
desierto tiene sus particularidades y especies que no son idénticas para cada uno:
Mamíferos: Lince, puma, jaguarundi, tigrillo, zorra gris, coyote, borrego cimarrón.
Reptiles: Iguana negra, iguana verde, camaleón, chuckwalla, serpiente coralillo.
Aves: Pájaro carpintero, colibrí barba negra, papamoscas cenizo.
Anfibios: Rana leopardo y sapo de espuelas.
Peces: Pez pupo cachorrito del desierto y pez espada de Cuatrociénegas.
Plantas: Yuca, ocotillo, sahuaro, cardón, lechugilla, nopal, mamilarias, maguey, gobernadora, palo fierro, mezquite, cholla,
salvia, jojoba, etc.
Aunque los suelos del desierto son muy secos, es posible encontrar vida en gran parte de ellos. Todos los desiertos, incluyendo los más áridos, albergan vida en su superficie, desde vegetales, a veces poco aparentes, hasta curiosos animales, los que son capaces de adaptarse a este difícil medio en que les tocó vivir. Las plantas, por ejemplo, han desarrollado sus propias formas de conservar y utilizar el agua, como una forma de supervivencia. Puede ser que sus semillas permanezcan en el suelo incluso durante años, hasta que las precipitaciones las mojen y vuelven a brotar. Esto ocurre con el fabuloso desierto florido que adorna nuestro país en años lluviosos, donde las plantas tienen una vida muy corta; es decir, germinan, brotan, florecen, asemillan y mueren en un tiempo muy breve. Otras plantas, como las leñosas, en cambio, desarrollan otras estrategias: o tienen grandes raíces, capaces de alcanzar fuentes de agua a gran profundidad, o las extienden para captar rápidamente la humedad del rocío o las lluvias ocasionales. Normalmente, las hojas de las plantas del desierto son muy pequeñas, facilitando la conservación del agua, ya que su área de transpiración es más reducida.
El principal factor de alteración de los ecosistemas áridos es el pastoreo que en ellos se da, principalmente de cabras y ovejas, y la sobreexplotación de las especies, que son extraídas sin ninguna regulación ya sea por traficantes profesionales o por paseantes inconscientes; de cualquier manera, los matorrales forman una parte muy importante de nuestro país, tanto por la superficie que ocupan como por su función biológica y económica, por lo que merecen respeto y justifican todos los esfuerzos que se hagan a favor de su conservación.



<<Selva>>





La selva recibe, por tanto, su nombre a partir de las condiciones de su naturaleza: prácticamente virgen y no alterada por la presencia del ser humano. Las selvas se caracterizan primordialmente por la presencia de densas y altas arboledas que varían en tipo de acuerdo a las regiones del planeta de las que se esté hablando. Al mismo tiempo, un elemento fundamental de la selva es su altísima biodiversidad o variedad de flora y fauna. Esto significa que dentro de un mismo espacio se pueden encontrar miles de especies vegetales y animales que difícilmente se encuentran en otros biomas.


Por lo general, la selva es característica de los climas tropicales y subtropicales, contando con temperaturas (entre 27° y 29° C). Quizás uno de los más abundantes y densos biomas del planeta, la selva está íntimamente relacionada con la producción de oxígeno y con el consumo de dióxido de carbono, por lo cual son esenciales para mantener condiciones aptas para la subsistencia de los seres vivos en el planeta Tierra. Sin embargo, uno de los elementos más pobres de la selva es el suelo: este es pobre, ácido y no muy profundo.



Las selvas son el hábitat de 2/3 partes de toda la fauna y del planeta. Aún quedan por descubrir millones de especies de plantas, insectos y microorganismos. Las selvas tropicales se suelen llamar "la mayor farmacia mundial", debido a la gran cantidad de medicinas naturales que provienen de ellas. Según los científicos, la cura de muchas enfermedades actuales, se conseguirá en el futuro gracias a la riqueza de sustancias químicas vegetales existentes en estos ecosistemas.




<<Sabana>>


Los Desiertos en México
Qué te viene a la mente cuando piensas en un desierto? ¿Calor, arena, piedras, cactus? Es cierto, todo eso existe, pero
es MUCHO más que eso. De hecho, caminar por un desierto al amanecer o atardecer y ver las formas de cada planta,
los nidos de pájaros en medio de un espinoso cactus, el sol reflejando luces amarillas y naranjas es una de las
experiencias más misteriosas y bellas. Ahora imagina que estás en un lugar así y te llevaremos por diferentes aspectos
desde su formación hace millones de años hasta aprender acerca de cuales son los tipos de desiertos que existen en
México, su flora y fauna, usos, amenazas y estrategias de conservación. 
La formación de los desiertos responde a cambios en clima, ciclos de humedad y sequía combinados con distintas
fenómenos geológicos como choques de continentes, surgimiento de montañas o explosión de volcanes a lo largo de miles
y hasta millones de años. La combinación de estos elementos produce el ecosistema llamado desierto que a nivel
mundial ha sido clasificado según la cantidad de lluvia que cae en promedio en un año. Los extremadamente áridos
tienen por lo menos 12 meses consecutivos sin lluvia (Qaidam en China, Sahara en Medio Oriente), los semi-áridos
tienen entre 250 y 500 mililitros (entre 1/4 y ½ de tasa de agua al año) y los áridos menos de 250 mililitros al
año. En México predominan los áridos y semi-áridos y muy distinto a lo que en general se piensa, están llenos de
vida con plantas y animales con interesantes estrategias para nacer, crecer y reproducirse con clima extremo de calor y
frío y con la poca agua que hay disponible. La lluvia cae por diferentes capas del suelo quedándose atrapada en alguna
de ellas para formar pozos de donde la toman los animales y las personas que viven por ahí. En otras ocasiones se
forman ríos que corren con agua por algunos días y después se secan el resto del año.    
En México siempre han existido desiertos, a diferencia de otros ecosistemas (como las selvas húmedas o bosques)
que han surgido más recientemente, lo cual los hace sitios muy antiguos y estables, es decir, que no han tenido
cambios drásticos en los últimos 50 millones de años. Gracias a esta característica plantas y animales han tenido
tiempo y oportunidad para evolucionar y adaptarse a las difíciles condiciones a lo largo de miles y millones de años.
Otro dato interesante en cuanto a desiertos en México es que tienen una topografía muy variada, habiendo sitios muy
planos con pastizales como en grandes regiones de Chihuahua, otras regiones con dunas de arena como el Desierto de
Altar en Sonora o Cuatrociénegas en Coahuila y otros con escarpadas laderas de montañas lo cual resulta en que
puedan existir muchas especies diferentes de plantas y animales. Por ejemplo, en el desierto existen aproximadamente
6,000 especies de plantas, mientras que las selvas húmedas, que dan la impresión de gran variedad y exhuberancia,
solo tienen 5,000 especies. Este dato ayuda a quitarnos la idea de que los desiertos son
desiertos
Dos de las grandes regiones de desiertos en México son el Desierto Chihuahuense y el Sonorense. El primero abarca
desde Hidalgo, Querétaro y Guanajuato hasta Chihuahua, Coahuila y Nuevo León. La zona es desértica porque esta
rodeada por tres cadenas montañosas; al este la Sierra Madre Oriental que detiene la humedad del Golfo de México, al
oeste la Sierra Madre Occidental que detiene humedad del Pacífico y Golfo de California y al norte (aunque más
lejanas) las montañas Rocallosas del lado estadounidense. Estas cadenas de montañas forman una especie de
gigantesco triángulo de tierras con muy pocas lluvias en donde se han desarrollado plantas y animales que han
aprendido a lo largo de milenios a sobrevivir en el desierto. En este desierto se encuentran plantas de poca altura y con
mucho espacio entre una y otra planta. En medio del desierto también hay algunos picos o montañas que tienen
bosques de pino y clima templado (frío), a estas zonas se les llama islas del cielo porque parecen islas en
medio de un mar enorme, solo que en lugar de agua hay arena y cactus. Un sitio así es la región de Maderas del Carmen
(Coahuila), Cañón de Santa Elena (Chihuahua), el Cielo (Tamaulipas) justo en la frontera con Estados Unidos. Resulta
interesante que hasta hace 10,000 años toda esta región tenía grandes y hermosos lagos. Después se transformó en un
bosque de pinos y encinos durante la glaciación y posteriormente (hace 3,000 años) predominó la vegetación tropical seca.
Muchas de las especies que existieron como elefantes, mastodontes, camellos, llamas y tigres diente de sable
desaparecieron debido al cambio en el clima y no lograron adaptarse. Otros como el berrendo se refugiaron en zonas
aisladas y formaron poblaciones existentes a la fecha. Todo lo anterior se conoce al encontrar fósiles y estudiarlos.
Esta combinación de cambios a lo largo de millones de años dan paso a que existan sitios con suelos, plantas y
animales endémicos. Un sitio así es Cuatrociénegas en la parte central de Coahuila en donde un suelo de yeso muy
singular llamado gypsófilo forma dunas de arenas únicas en el mundo que sostienen 6 especies de plantas endémicas.
Al lado de estas dunas se encuentran más de 200 manantiales de agua dulce que al brotar forman pozas, ríos y
lagunas cada una con colores indescriptibles de tonalidades en azules y verdes transparentes. Todo esto en medio del
desierto.
El Desierto Sonorense también es un lugar de enorme belleza e importancia nacional e internacional; se caracteriza por
la presencia de cactus de gran altura como el saguaro o las pitayas. Crecen altos y a veces muy juntos por lo que
forman verdaderos bosques de cactus. Este desierto incluye extensas regiones de los estados de Sonora, Baja
California, Baja California Sur y parte de Sinaloa. Un sitio de gran belleza dentro del desierto Sonorense es la región de El
Pinacate y Gran Desierto de Altar, en donde hay 10 cráteres y más de 400 conos volcánicos que dan un aspecto
lunar al terreno; de estos cráteres fluyó lava y ceniza hace miles de años formando cerros de piedra volcánica
quedando una capa de suelo color negro que contrasta de forma muy hermosa con el tono verde de los cactus y
matorrales. También existe un mar de dunas de arena dorada que se elevan por sobre los 10 metros
adquiriendo distintas formas de acuerdo a los vientos y lluvias que las mueven. Las temperaturas máximas sobrepasan
los 50° C y las mínimas son por debajo de los 0°C. Aún con estas condiciones extremas son capaces de vivir en este
lugar aproximadamente 500 distintas especies de plantas, 41 especies de mamíferos, 237 especies de aves y 40 de
reptiles. Otra zona que no puede dejar de mencionarse es El Vizcaíno en Baja California Sur siendo una zona
extensísima de desierto (2.5 millones de hectáreas) en la península entre dos mares, el Golfo de California y el Océano
Pacífico. Este hecho lo hace único al tener contrastes entre el desierto y el mar; dunas de arena y vegetación halófita
(plantas que existen en zonas de aguas someras o bajas, con altas tasas de evaporación y por lo tanto alta salinidad) con
lagunas costeras y manglares. Ahí están las lagunas, como la de Guerrero Negro a las que llegan cada año las
migraciones de ballena gris. Al centro de este inmenso desierto se encuentran varias cadenas montañosas, como las
Sierras San José y Santa Clara, encerrando miles de años de historia geológica, artística (pinturas rupestres) y cultural
(misiones y fuertes) aún por terminar de descubrir. 
Existen culturas milenarias que lograron vivir y adaptarse al desierto como son los grupos seris, pimas, mayos, o´dham y
yaquis en Sonora y en Baja California los kiliwas, cochimies y guaycuras. Desafortunadamente varios de estos grupos
se han dispersado e inclusive desaparecido llevando con ellos miles de años de conocimientos acerca del desierto y
sus misterios. De los grupos aún existentes hay mucho que aprender.
En promedio 700 mm es lo que llueve en un desierto mexicano al año.
¿De que nos sirven los desiertos? Es decir, ¿de qué servicios ambientales nos provee?
El servicio ambiental más cercano a nosotros es la generación de bienes como maderas, fibras y alimentos provenientes
de distintas especies de plantas y animales del desierto. Los desiertos además amortiguan inundaciones ya que al
mantenerse estable la vegetación, permite que se filtre de manera adecuada el agua de lluvia. La generación y renovación
de suelos también se lleva a cabo en el desierto así como en otros ecosistemas; es decir que el proceso natural de
nacimiento, muerte y descomposición de plantas y animales genera y mantiene los suelos. Solo en estado natural y sin
alteraciones importantes podrá el desierto proveer otros servicios ambientales como la polinización, dispersión de
semillas y el mantenimiento de la información genética de plantas y animales.
Estos son algunos de los animales y plantas que existen en las zonas desérticas de México, sin olvidar que cada
desierto tiene sus particularidades y especies que no son idénticas para cada uno:
Mamíferos: Lince, puma, jaguarundi, tigrillo, zorra gris, coyote, borrego cimarrón.
Reptiles: Iguana negra, iguana verde, camaleón, chuckwalla, serpiente coralillo.
Aves: Pájaro carpintero, colibrí barba negra, papamoscas cenizo.
Anfibios: Rana leopardo y sapo de espuelas.
Peces: Pez pupo cachorrito del desierto y pez espada de Cuatrociénegas.
Plantas: Yuca, ocotillo, sahuaro, cardón, lechugilla, nopal, mamilarias, maguey, gobernadora, palo fierro, mezquite, cholla,
salvia, jojoba, etc.


Las sabanas son llanuras de clima cálido con temporadas húmedas y secas. Aunque hay sabanas en todos los continentes, con excepción del antártico, las más importantes por su extensión se encuentran en África y en América del sur.
El paisaje de la sabana se caracteriza por extensos pastizales, que alcanzan gran altura en la temporada de lluvias. Existen también arbustos y árboles de mediana altura. En las orillas de los ríos y lagos, los arboles llegan a formar estrechas franjas de bosque.
Se  localizan en zonas limítrofes con la selva húmeda, y su fauna varia de a cuerdo con el continente en que se encuentren.


Es  una de las regiones más afectadas por la acción del hombre. El aprovechamiento de extensas sabanas para fines agrícolas y ganaderos ha llevado a la eliminación de muchas especies animales y vegetales características de esta región natural.
Son  biomas propios de los trópicos. Se encuentra en extensas regiones de África, Asia, Australia y América del Sur. En ellas predomina la vegetación herbácea. Sin embargo, no carecen de árboles, aunque éstos se encuentran dispersos.



El suelo de la sabana es arcilloso e impermeable. Una característica propia de este bioma es la alternancia de una estación húmeda y otra seca. La estación seca es muy árida, característica que facilita la propagación de incendios. El fuego agiliza el crecimiento de las hierbas y frena el desarrollo de los árboles, acelera la mineralización del suelo y el crecimiento de las plantas que se adaptan a esas condiciones.



Los Desiertos en México
Qué te viene a la mente cuando piensas en un desierto? ¿Calor, arena, piedras, cactus? Es cierto, todo eso existe, pero
es MUCHO más que eso. De hecho, caminar por un desierto al amanecer o atardecer y ver las formas de cada planta,
los nidos de pájaros en medio de un espinoso cactus, el sol reflejando luces amarillas y naranjas es una de las
experiencias más misteriosas y bellas. Ahora imagina que estás en un lugar así y te llevaremos por diferentes aspectos
desde su formación hace millones de años hasta aprender acerca de cuales son los tipos de desiertos que existen en
México, su flora y fauna, usos, amenazas y estrategias de conservación. 
La formación de los desiertos responde a cambios en clima, ciclos de humedad y sequía combinados con distintas
fenómenos geológicos como choques de continentes, surgimiento de montañas o explosión de volcanes a lo largo de miles
y hasta millones de años. La combinación de estos elementos produce el ecosistema llamado desierto que a nivel
mundial ha sido clasificado según la cantidad de lluvia que cae en promedio en un año. Los extremadamente áridos
tienen por lo menos 12 meses consecutivos sin lluvia (Qaidam en China, Sahara en Medio Oriente), los semi-áridos
tienen entre 250 y 500 mililitros (entre 1/4 y ½ de tasa de agua al año) y los áridos menos de 250 mililitros al
año. En México predominan los áridos y semi-áridos y muy distinto a lo que en general se piensa, están llenos de
vida con plantas y animales con interesantes estrategias para nacer, crecer y reproducirse con clima extremo de calor y
frío y con la poca agua que hay disponible. La lluvia cae por diferentes capas del suelo quedándose atrapada en alguna
de ellas para formar pozos de donde la toman los animales y las personas que viven por ahí. En otras ocasiones se
forman ríos que corren con agua por algunos días y después se secan el resto del año.    
En México siempre han existido desiertos, a diferencia de otros ecosistemas (como las selvas húmedas o bosques)
que han surgido más recientemente, lo cual los hace sitios muy antiguos y estables, es decir, que no han tenido
cambios drásticos en los últimos 50 millones de años. Gracias a esta característica plantas y animales han tenido
tiempo y oportunidad para evolucionar y adaptarse a las difíciles condiciones a lo largo de miles y millones de años.
Otro dato interesante en cuanto a desiertos en México es que tienen una topografía muy variada, habiendo sitios muy
planos con pastizales como en grandes regiones de Chihuahua, otras regiones con dunas de arena como el Desierto de
Altar en Sonora o Cuatrociénegas en Coahuila y otros con escarpadas laderas de montañas lo cual resulta en que
puedan existir muchas especies diferentes de plantas y animales. Por ejemplo, en el desierto existen aproximadamente
6,000 especies de plantas, mientras que las selvas húmedas, que dan la impresión de gran variedad y exhuberancia,
solo tienen 5,000 especies. Este dato ayuda a quitarnos la idea de que los desiertos son
desiertos
Dos de las grandes regiones de desiertos en México son el Desierto Chihuahuense y el Sonorense. El primero abarca
desde Hidalgo, Querétaro y Guanajuato hasta Chihuahua, Coahuila y Nuevo León. La zona es desértica porque esta
rodeada por tres cadenas montañosas; al este la Sierra Madre Oriental que detiene la humedad del Golfo de México, al
oeste la Sierra Madre Occidental que detiene humedad del Pacífico y Golfo de California y al norte (aunque más
lejanas) las montañas Rocallosas del lado estadounidense. Estas cadenas de montañas forman una especie de
gigantesco triángulo de tierras con muy pocas lluvias en donde se han desarrollado plantas y animales que han
aprendido a lo largo de milenios a sobrevivir en el desierto. En este desierto se encuentran plantas de poca altura y con
mucho espacio entre una y otra planta. En medio del desierto también hay algunos picos o montañas que tienen
bosques de pino y clima templado (frío), a estas zonas se les llama islas del cielo porque parecen islas en
medio de un mar enorme, solo que en lugar de agua hay arena y cactus. Un sitio así es la región de Maderas del Carmen
(Coahuila), Cañón de Santa Elena (Chihuahua), el Cielo (Tamaulipas) justo en la frontera con Estados Unidos. Resulta
interesante que hasta hace 10,000 años toda esta región tenía grandes y hermosos lagos. Después se transformó en un
bosque de pinos y encinos durante la glaciación y posteriormente (hace 3,000 años) predominó la vegetación tropical seca.
Muchas de las especies que existieron como elefantes, mastodontes, camellos, llamas y tigres diente de sable
desaparecieron debido al cambio en el clima y no lograron adaptarse. Otros como el berrendo se refugiaron en zonas
aisladas y formaron poblaciones existentes a la fecha. Todo lo anterior se conoce al encontrar fósiles y estudiarlos.
Esta combinación de cambios a lo largo de millones de años dan paso a que existan sitios con suelos, plantas y
animales endémicos. Un sitio así es Cuatrociénegas en la parte central de Coahuila en donde un suelo de yeso muy
singular llamado gypsófilo forma dunas de arenas únicas en el mundo que sostienen 6 especies de plantas endémicas.
Al lado de estas dunas se encuentran más de 200 manantiales de agua dulce que al brotar forman pozas, ríos y
lagunas cada una con colores indescriptibles de tonalidades en azules y verdes transparentes. Todo esto en medio del
desierto.
El Desierto Sonorense también es un lugar de enorme belleza e importancia nacional e internacional; se caracteriza por
la presencia de cactus de gran altura como el saguaro o las pitayas. Crecen altos y a veces muy juntos por lo que
forman verdaderos bosques de cactus. Este desierto incluye extensas regiones de los estados de Sonora, Baja
California, Baja California Sur y parte de Sinaloa. Un sitio de gran belleza dentro del desierto Sonorense es la región de El
Pinacate y Gran Desierto de Altar, en donde hay 10 cráteres y más de 400 conos volcánicos que dan un aspecto
lunar al terreno; de estos cráteres fluyó lava y ceniza hace miles de años formando cerros de piedra volcánica
quedando una capa de suelo color negro que contrasta de forma muy hermosa con el tono verde de los cactus y
matorrales. También existe un mar de dunas de arena dorada que se elevan por sobre los 10 metros
adquiriendo distintas formas de acuerdo a los vientos y lluvias que las mueven. Las temperaturas máximas sobrepasan
los 50° C y las mínimas son por debajo de los 0°C. Aún con estas condiciones extremas son capaces de vivir en este
lugar aproximadamente 500 distintas especies de plantas, 41 especies de mamíferos, 237 especies de aves y 40 de
reptiles. Otra zona que no puede dejar de mencionarse es El Vizcaíno en Baja California Sur siendo una zona
extensísima de desierto (2.5 millones de hectáreas) en la península entre dos mares, el Golfo de California y el Océano
Pacífico. Este hecho lo hace único al tener contrastes entre el desierto y el mar; dunas de arena y vegetación halófita
(plantas que existen en zonas de aguas someras o bajas, con altas tasas de evaporación y por lo tanto alta salinidad) con
lagunas costeras y manglares. Ahí están las lagunas, como la de Guerrero Negro a las que llegan cada año las
migraciones de ballena gris. Al centro de este inmenso desierto se encuentran varias cadenas montañosas, como las
Sierras San José y Santa Clara, encerrando miles de años de historia geológica, artística (pinturas rupestres) y cultural
(misiones y fuertes) aún por terminar de descubrir. 
Existen culturas milenarias que lograron vivir y adaptarse al desierto como son los grupos seris, pimas, mayos, o´dham y
yaquis en Sonora y en Baja California los kiliwas, cochimies y guaycuras. Desafortunadamente varios de estos grupos
se han dispersado e inclusive desaparecido llevando con ellos miles de años de conocimientos acerca del desierto y
sus misterios. De los grupos aún existentes hay mucho que aprender.
En promedio 700 mm es lo que llueve en un desierto mexicano al año.
¿De que nos sirven los desiertos? Es decir, ¿de qué servicios ambientales nos provee?
El servicio ambiental más cercano a nosotros es la generación de bienes como maderas, fibras y alimentos provenientes
de distintas especies de plantas y animales del desierto. Los desiertos además amortiguan inundaciones ya que al
mantenerse estable la vegetación, permite que se filtre de manera adecuada el agua de lluvia. La generación y renovación
de suelos también se lleva a cabo en el desierto así como en otros ecosistemas; es decir que el proceso natural de
nacimiento, muerte y descomposición de plantas y animales genera y mantiene los suelos. Solo en estado natural y sin
alteraciones importantes podrá el desierto proveer otros servicios ambientales como la polinización, dispersión de
semillas y el mantenimiento de la información genética de plantas y animales.
Estos son algunos de los animales y plantas que existen en las zonas desérticas de México, sin olvidar que cada
desierto tiene sus particularidades y especies que no son idénticas para cada uno:
Mamíferos: Lince, puma, jaguarundi, tigrillo, zorra gris, coyote, borrego cimarrón.
Reptiles: Iguana negra, iguana verde, camaleón, chuckwalla, serpiente coralillo.
Aves: Pájaro carpintero, colibrí barba negra, papamoscas cenizo.
Anfibios: Rana leopardo y sapo de espuelas.
Peces: Pez pupo cachorrito del desierto y pez espada de Cuatrociénegas.
Plantas: Yuca, ocotillo, sahuaro, cardón, lechugilla, nopal, mamilarias, maguey, gobernadora, palo fierro, mezquite, cholla,
salvia, jojoba, etc.